Policía Metropolitana apoya a familia de escasos recursos

La Policía Nacional, institución solidaria que se transforma diariamente para servir mejor, conocío la historia de «Jhon» un opita de 46 años de edad, quien reside con su señora madre «Blanca» en el barrio Carbonel de esta ciudad; quienes se acompañan y viven algunas dificultades por la discapacidad motora que padece él, desde su nacimiento.

Los integrantes de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden UNDMO con sede en la ciudad de Neiva, fueron los que, en desarrollo de diferentes recorridos por la ciudad, conocieron esta historia, en donde su protagonista, «Blanca» a pesar de la adversidades de la vida, se levanta con todo el ánimo para luchar incansablemente por mejorar las condiciones de su hijo en situación de discapacidad, a través del reciclaje.

Para ello, infortunadamente recorria las calles con él, en una silla de ruedas deteriorada por el tiempo y trajinada por las diferentes vías por las cuales debía transitar, ya sea, para atender citas médicas, actividades de índole personal o reciclar.

De esta forma, conocedores de esta realidad, en las últimas horas, nuestros uniformados, llegaron hasta el barrio Carbonel de la comuna 9, con el propósito de hacer la entrega de una silla de ruedas, que sin duda alguna, mejorará las condiciones de movilidad que tanto necesitaba este hombre y en especial su mamá, quien a diario es quien debe realizar un esfuerzo sobrehumano para poder trasladarlo de un lado a otro.

Así mismo, en desarrollo de este bonito gesto, nuestros hombres hicieron entrega a doña «Blanca» de un mercado, que servirá para alivianar un poco su diario vivir.

Los integrantes de este grupo, quienes recogieron entre todos y compraron la silla de ruedas, el mercado, pañales y útiles de aseo, hicieron entrega igualmente a «Jhon» y a su señora madre, de una gorra de la Especialidadad, marcada con su nombre y un refrigerio, para compartir con los vecinos y los niños del sector.

Doña Blanca manifesto su alegria y cito: «Quiero agradecer a los policías que vinieron hoy hasta mi casa a hacerme la entrega de esta importante ayuda, pidiendo a Dios que los cuide y los proteja y los colme de bendiciones, pero sobre todo, gracias porque los puso en mi camino, que sigan con esa labor no solo de proteger a la ciudadanía si no también con la labor de ayudar a los más necesitados.