«No soy influencer, pero lo que publico en mis redes sociales se vende como arroz»: Christian

Losada#Personajes Extrovertido, emprendedor, loco y soñador; así se define Christian Camilo Losada Nieto, un huilense de 32 años que ha dedicado su vida a servir a las personas que lo necesitan; por eso, hace obras sociales con un grupo de amigos del colegio; dice que quien no vive para servir, simplemente no sirve para vivir.

Graduado como administrador de empresas de la Universidad Cooperativa de Colombia, con maestría en la ‘Universidad de la Vida’. Cuando cumplió 18 años llenó la discoteca más grande y famosa de Neiva en ese tiempo con una fiesta que organizó junto a dos amigos con motivo de sus cumpleaños; esto lo llevó a hacer parte en la realización de eventos a nivel nacional y a crear uno de los festivales de música electrónica más grandes de la ciudad, el Electro Festival Neiva. Hizo parte del equipo que trajo al Huila artistas de talla nacional e internacional como Vilma Palma, Ñejo & Dálmata, Prisioneros, Hombres G y Tigres del Norte, entre otros.

Asegura que a la edad que tiene ha hecho de todo en la vida, desde vender sándwiches, hasta traer un globo aerostático al Huila. Empresario y pionero en Neiva en gastrobares, referente turístico y gastronómico del departamento.

Junto al gran Belisario Marín (Q.E.P.D.) diseñó una ruta que consistía en traer turistas para que conocieran el Huila en cinco días. Dice que el error más grande para emprender es preguntarle a un tercero qué opina de su idea, y que la sumatoria de todos los fracasos que ha tenido en su vida, el amor, la pasión y la disciplina con la que hace las cosas es el éxito de todo. No es youtuber ni instagrammer, pero lo que publica en sus redes sociales se reproduce y se comparte como si fuera un influencer famoso.

Tiene su propia agencia de viajes y su gastrobar, el negocio de hamburguesas y cócteles con el que piensa revolucionar el sector gastronómico de la ciudad de Neiva.

Esta es la historia de Christian, un emprendedor huilense que va por la vida arrancándole sonrisas al mundo, quien orgullosamente y con alegría dice que parte del éxito que tiene hoy en día se debe a que ha fracasado muchas veces. La Cholupa: ¿Qué es lo más difícil de emprender?

Christian Losada: es no creer en uno mismo, si usted no cree en sí mismo, por más pequeña o grande que sea la idea, usted nunca va a lograr sus sueños.

El error más grande para emprender es preguntarle a un tercero qué opina de su idea, es creer que sus amigos o su familia lo van a apoyar o que usted ‘monte’ un negocio para ellos.

¿Qué tanto ha hecho en la vida?¡De todo! Varias cosas, desde lo más pequeño hasta lo más grande, como vender un sándwich, hasta traer un globo aerostático. Parte del éxito que tengo hoy en día es que he fracasado muchas veces, eso me ha ayudado bastante con los nuevos proyectos. He tenido varias sociedades y vivo muy agradecido con todas las personas con las que en algún momento hice un tipo de negocio, porque de cada una me llevo lo mejor y de ellas aprendí algo en su momento.

¿Cuáles fueron esas experiencias?Fui director comercial de un hotel muy importante en el Huila que está incrustado en las montañas con una vista espectacular, es muy bonito.

Potencializar ese hotel durante casi tres años nos dio a conocer en el sector turístico. Luego, hice sociedad y montamos dos gastrobares, allí nos fue muy bien, sobre todo porque aprendí qué es lo que no se debe hacer en un negocio, (risas).

¿Qué proyectos tiene en este momento?Abrí mi propio restaurante, sin socios, se llama La Casa, un lugar maravilloso donde se puede comer delicioso, tomarse unos buenos cócteles, escuchar buena música y cantar karaoke si lo desea. Allí se vive una experiencia única de un hogar promedio colombiano como tal.

En un mural están plasmadas las frases típicas de una mamá regañona, como por ejemplo: “avise dónde va a estar”, “claro como es pa’ su mamá, pero fuera para un amigo suyo, ahí sí le faltarían patas”, “usted está buscando lo que no se le ha perdido”; es llegar literalmente a su casa, donde lo va a regañar su mamá, pero lo van a atender excelente, la comida y las bebidas son deliciosas.

Hoy, con orgullo digo que la estamos rompiendo, hemos vendido miles de platos en sólo tres meses y con base a esta venta decidimos devolverle al mundo un poco de lo que nos ha dado donando hamburguesas a niños con cáncer en la ciudad de Neiva.

¿Cuál es el éxito de este nuevo negocio?La sumatoria de todos los fracasos que he tenido en mi vida, con los negocios y en el amor, la pasión y la disciplina con la que hacemos las cosas en La Casa.

Es un gran equipo de trabajo, yo soy la cara, pero al lado mío, porque no hay nadie detrás, es todo un grupo de personas que valoro, quiero y admiro muchísimo.

La carne de las hamburguesas es tipo premium, con tres cortes diferentes, con una fórmula especial y la cual considero la mejor hamburguesa del mundo. Y por último, la experiencia gastronómica que se vive en el negocio, servimos la comida en baldosas en vez de platos, para que la gente se sienta como en su propia casa. La música y la organización de eventos también son unas de sus fortalezas y por las cuales es reconocido en el Huila.

Háblenos acerca de eso.El bichito de las rumbas nace cuando cumplí 18 años. Con dos amigos más organizamos una fiesta para celebrar mis cumpleaños, alquilamos la discoteca más famosa de la ciudad de Neiva de ese tiempo y la llenamos con más de 1.500 personas.

Siendo tan jóvenes y tener esa capacidad de convocatoria nos permitió crear eventos más grandes, así nació la marca Electro Festival Neiva, el cual se hizo durante cinco años consecutivos. Infortunadamente, en el último festival fracasamos, nos fue muy mal, y ahí se acabó el sueño.

Luego monté otro bar, y un gran amigo de Ibagué, que hacía otro tipo de eventos allá, nos llamó para que nos encargáramos de toda la producción como tal y realizarlos acá en Neiva, nos tocaba contratar carros vallas, personal, y la publicidad.

Hice parte de la organización de eventos muy grandes y bonitos como Vilma Palma en sus mejores tiempos, Ñejo & Dálmata, Prisioneros, Hombres G y Tigres del Norte, entre otros. Usted es un referente turístico en el Huila.

¿Cómo ha sido esa experiencia?Todo empezó cuando fuimos a un paseo con una exnovia y nos tomamos una foto mostrando lugares del hotel donde nos quedamos, la publiqué en mis redes sociales y lo recomendé. Las personas se interesaron, preguntaban por el hotel y fueron varias a visitarlo.

El dueño del hotel me contactó, me dijo que si trabaja con él y que me daba un porcentaje de participación. Empezamos a trabajar y nos fue súper bien, tanto así que yo me fui a vivir al hotel.

Crecimos de una forma ‘brutal’, hicimos contactos nacionales con agentes grandes como el gran Belisario Marín, que en paz descanse, un reconocido empresario del sector turístico a quien considero mi padrino. Junto a él diseñamos un plan que consistía en traer gente de diferentes partes de Colombia y del exterior para que conocieran el Huila en cinco días.

Gracias a esa experiencia y al impulso que me dio el hotel para el cual yo trabajaba ‘monté’ mi propia agencia de turismo, Viajes Losada. ¿Y cómo es el cuento del globo que usted trajo al Huila?Con cuatro amigos más quisimos regalarles una experiencia épica a los huilenses.

Junto a Fabián Bocanegra de Turislab; Germán Garrido Junior, de Spiritland, donde está el Cristo más grande del mundo; Natalia Ortíz, de Finca Hotel la Cascada; y con Raúl Montealegre, dueño de la Montaña Mano del Gigante soñamos en grande y trajimos por primera vez de manera pública un globo aerostático al Huila, donde la gente pagaba una boleta y podía vivir esta experiencia. Lo hemos volado en diferentes municipios del Huila y también en el Putumayo.

¿Qué considera que le hace falta al Huila para promover más el turismo?

Un creador de contenido que muestre al Huila y lo sorprendente que es este departamento de una manera diferente, novedosa y creativa.

El Huila ya no es sólo el Desierto de la Tatacoa y San Agustín, ahora hay muchas cosas y lugares bonitos por visitar.

Por ejemplo, la Mano de Gigante, el único Puente de Cristal de Latinoamérica y el Salto del Mortiño en el municipio de Isnos, el Vuelo del Halcón, cabañas, glamping, miradores espectaculares como el Refugio del Nómada, donde se pueden ver los nevados de Colombia y hasta diez municipios del Huila.