Tejedores y comité de impulso en San Adolfo (Huila) asumirán vocería en proceso de reparación colectiva

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En San Adolfo, la Unidad contribuyó a la creación del grupo de tejedoras y tejedores, conformado por personas que no solo conocen la historia de los eventos que alteraron la vida de esta comunidad.

Con el acompañamiento de la Unidad para las Víctimas se realizó en el corregimiento San Adolfo, municipio de Acevedo (Huila) la elección del comité de impulso local. 

Según explicó Vanessa Lema Almario, directora encargada de la dirección territorial Caquetá-Huila, “este es un espacio de participación abierta de los sujetos de reparación colectiva, conformado por quienes pueden y quieren asumir un rol de interlocución con todos los actores involucrados en esta etapa de recuperación”.

En San Adolfo, la Unidad contribuyó a la creación del grupo de tejedoras y tejedores, conformado por personas que no solo conocen la historia de los eventos que alteraron la vida de esta comunidad, sino que igualmente se caracterizan por su liderazgo. 

La elección se hizo en el marco de la quinta jornada de alistamiento comunitario cuyo objetivo es corresponder lo mejor posible a las expectativas de las víctimas, labor que incluye el diseño e implementación del plan integral de reparación colectiva (PIRC). Para ello, los elegidos tendrán la responsabilidad de comunicar eficazmente los avances del proceso de reparación colectiva y aportar a la puesta en funcionamiento del PIRC, además de establecer condiciones ideales para su operación interna y los canales de comunicación con sus semejantes.

“De esa forma, de la mano de la Unidad para las Víctimas, se facilita el desarrollo de diversas estrategias que incluyen reconstruir, desde prácticas pedagógicas, el tejido social en cinco componentes esenciales: duelo colectivo, transformación de escenarios, imaginario colectivo, viviendo la diferencia y prácticas sociales”, indicó la directora.

Durante el conflicto, San Adolfo padeció los rigores de los atentados, los desplazamientos, las amenazas y demás hechos relacionados que generaron profundo dolor, hechos que unieron a los pobladores. En ese proceso, para el 5 de octubre está prevista una visita institucional de alto nivel, en 2022 se realizará la caracterización del daño causado por el conflicto, seguida de la formulación del plan de reparación colectiva, y el 2023 será el año de la implementación.