Los errores que llevan a los padres a perder el respeto de sus hijos

Compartir

Respetar y ser respetado es una acción que, como muchas otras, se entrena, se gana o se pierde con el tiempo. 

Es importante que los hijos aprendan a respetar a sus padres, sin embargo nos encontramos, cada vez más, con ejemplos que no son así. ¿Qué lleva a un padre o madre a perder el respeto de sus hijos? A continuación doy a conocer algunos errores

No respetar a nuestros hijos
Pensando que son pequeños o que aún son muy niños, no los tenemos en consideración como deberíamos. De repente, llega un día, en el que pasamos la línea y nuestros hijos empiezan a sentir que no los estamos respetando. Esta es la forma más sencilla de perder el respeto de nuestros hijos o de cualquier otra persona.

No dedicar tiempo a los niños
No pasar tiempo de calidad con nuestros hijos es nuevamente otra forma de no tenerlos en consideración o de hacerles creer que no son tan importantes para nosotros como ellos creen.

No practicar una comunicación
La falta de diálogo positivo también va generando problemas que tarde o temprano nos pasará factura. Los gritos aquí tampoco funcionan. Aunque pueden cambiar una conducta de forma inmediata de los niños, no les educa a largo plazo, por lo que su comportamiento no cambiará.

No ser honesto o sincero y mentir
¿Sueles mentir a tus hijos o no eres del todo honesto con ellos? Estos también serán pasos que harán que nuestros hijos no nos respeten. Si ellos nos escuchan contar mentiras, pensarán que está bien hacerlo y después las usarán a su favor.

No educar poniendo límites
 No poner límites al educar generando sus correspondientes consecuencias si no se cumplen, es otro atajo que nos llevará a la falta de respeto.

No aprender de nuestros errores
Si no rectificas tus errores o aprendes a pedir perdón cuando los cometes, tampoco te dará la suficiente credibilidad para mantener el respeto de tus hijos. Todos podemos equivocarnos, pero rectificar es de sabios. De esta forma estaremos mostrándoles a nuestros hijos el camino adecuado.

No ser empáticos
Y por último, no practicar la empatía con tus hijos o la comprensión, nos llevará a un terreno confuso donde ‘nadie me entiende’ o ‘no soy importante para mis padres’ y esto también será detonador para que nuestros hijos dejen de respetarnos.

No educar en el ejemplo o la falta de comunicación hace que los niños nos dejen de respetar.

Recuerda Yeimmy Charry, tu amiga y psicóloga.