USCO- Entre el poder y el cinismo

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Por: Edgar Iriarte Velilla, Administrador Educativo y Administrador Público, Especialista en Finanzas Públicas.

Hace unos días un nuevo escándalo de corrupción y clientelismo sacudió a la Universidad Surcolombiana. En esta ocasión, por la circulación en redes sociales de un video que revela una comprometedora conversación de whatsapp entre Edwin Alirio Trujillo Cerquera, ex rector, y el docente Nelson Gutiérrez, candidato a la rectoría para el periodo 2021-2025. El escandaloso episodio, también salpica al actual Vicerrector Administrativo, Juan Camilo Ramírez y al rector encargado, Hernando Gil Tovar.  

En los audios y los textos entre Trujillo y Gutiérrez, se escucha claramente el compromiso que el primero adquiere con el candidato mediante un listado de contratistas que se vincularían para favorecer la campaña del 02 en las elecciones a rectoría de la Universidad Surcolombiana del próximo 18 de marzo, y de una presunta liberación de recursos destinados a quienes apoyen esta causa electoral. Lo anterior, con el apoyo y beneplácito del Vicerrector Administrativo y el rector encargado.

Siempre se rumoró que el docente Hernando Gil, Vicerrector de Investigaciones y Proyección Social en el periodo de encargo de Trujillo Cerquera, era la cuota que éste necesitaba para mantener los hilos del poder otros seis meses al interior de la Universidad. La conversación revelada por el colectivo “Jóvenes Transparentes”, deja al descubierto que este señor aún maneja las instancias institucionales del alma mater y que antes de terminar su periodo, dejó el camino abonado al profesor Gutiérrez Guzmán. 

Tanto así, que muchos directivos nombrados por el ex rector, son fieles seguidores a la campaña del profesor Nelson Gutiérrez. Sobre esta afirmación existen suficientes evidencias. A pesar de todo ello, se percibe un silencio cómplice en la universidad. La comunidad académica está esperando el pronunciamiento de los mismos sectores que en otrora lapidaron a la docente Nidia Guzmán por unos audios que finalmente no la comprometían a ella sino a dos de los consejeros del Superior. 

El triestamentario quiere que con el mismo repudio y con la misma indignación los sindicatos y aquellos docentes que dicen ser “impolutos” se manifiesten con la misma contundencia. De no hacerlo, enviarían un mensaje de absoluta incoherencia y conveniencia a la opinión pública.

Como es costumbre, la “jugadita” para salir bien librados de estos bochornosos acontecimientos, es afirmar que todo es un montaje; “si es mi voz pero salida de contexto, no es lo que yo quería decir”, como se dijo en el Diario La Nación del 18 de febrero, asumiendo que existe una especie de estupidez colectiva entre los ciudadanos, y que ya con eso, el vergonzoso capítulo quedará olvidado; sin duda, una improvisada lavada de manos que genera aún más indignación, la mayor muestra de desfachatez y cinismo.

Aunque los implicados ya salieron a desmentir el contenido de la polémica conversación a través de videos en las redes sociales, y anunciaron que pondrán el tema en conocimiento de las instancias judiciales – Fiscalía General-, es importante recordarles que lo primero que deben hacer es poner a disposición del ente investigador sus teléfonos celulares, y que aunque hayan borrado de forma tardía cualquier tipo de evidencia, los expertos en la materia saben cómo recuperar toda la información. Yo de ellos mejor me quedaba quieto, porque de pronto si se escarba a profundidad, se pueden estar develando nuevas sorpresas. 

“EL CINISMO ES UNA TRAICIÓN INTELECTUAL. NO APLASTES LAS FLORES DE LA SABIDURIA CON LAS BOTAS DE CLAVO DE CINISMO POR BUSCAR EL PODER QUERIENDO DAÑAR A UNA MUJER EN SU HONOR Y ETICA PROFESIONAL”