¿Qué funciona con los adolescentes?

La psicóloga Yeimmy Charry Trujillo, nos comparte lo que si funciona con los adolescentes, y lo que no funciona La educación se realiza hablando y si perdemos la comunicación, perdemos la capacidad de educar. Algunas pautas son:
• Buscar el momento y el lugar oportuno para hablar.
• Esperar a que todos estén en condiciones de hacerlo
• Utilizar formas y tonos adecuados.
• Concreta al máximo los acuerdos.
• Si no se cumplen, pedir explicaciones también de manera adecuada.

Elogiar, halagar. Pocas cosas recibimos mejor de los demás que el reconocimiento por lo que hemos hecho, por nuestras capacidades, por nuestros esfuerzos, por nuestros comportamientos,… Solamente desde la percepción de cosas buenas en nuestros hijos e hijas podremos solicitarles que se esfuercen en cambiar otros aspectos menos agradables.
Hagámosles que se sientan “importantes”, queridos. Podemos llamarles la atención en determinados comportamientos, solo si son conscientes de que nos importan. Recordemos que el castigo solo funciona si el que lo pone también importa.
Vigilemos el Tiempo Libre. Puesto que la Adolescencia es una etapa caracterizada por la acción, facilitemos que participe en diferentes grupos (culturales, deportivos, de Tiempo Libre), organizados y positivos.

Lo que no funciona con los adolescentes Entrar en discusiones, amenazas, que generen un empobrecimiento de las relaciones familiares. A veces, para lograr algo o para corregir algún comportamiento, tenemos que hacer tanta presión, subimos tanto la intensidad de la amenaza o del castigo, que ni el o la adolescente queda a gusto, ni los padres y las madres satisfechos. Es importante
• No utilizar malas formas o modos
• No dirigirnos a ellos y ellas con tonos fuertes.
• No utilizar el castigo de forma muy frecuente.
• No discutir en el momento del enfado
• No culpabilizar siempre al otro de los errores
• No sacar siempre lo negativo del otro, sin decirle que también hace cosas bien.
Recompensar, pagar, por anticipado. Los regalos, los premios “bajo promesa” de cambio, los “sobornos” o “el pago por dejar de hacer algo”. Si lo hacemos, estamos perdidos. Le damos la idea al chico o a la chica de que cuando quiera conseguir algo, lo hace realizando algo mal, así como “poner precio” a todas sus obligaciones. Convertiremos nuestra casa en un mercado.
Recuerda soy Yeimmy Charry tu amiga y psicóloga