La pandemia mundial covid 19, tema academico y cientifico como trabajo de grado (tesis)

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Por Edgar Iriarte Velilla , Administrador Educativo y Administrador Público Especialista en Finanzas Públicas.

El Coronavirus-19 (COVID-19), está en la mente de estudiantes y profesores universitarios desde que la epidemia, que brotó en Wuhan, China, a finales del año 2019, llegó con letal intensidad a Italia, y en breve tiempo se extendió por Europa, América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y otras regiones del mundo, causando muerte en su  dispersión y paralizando a la sociedad entera. Así, en menos de 6 meses, el Covid-19 refrenó el estilo de vida de miles de millones de personas obligándolas a adoptar nuevos hábitos de convivencia. ¿Por cuánto tiempo? No sabemos.

La pandemia sigue y sigue. En unos países desciende la transmisión, en otros asciende, y en algunos más se mantiene. Existe mucha, demasiada información sobre miles de aspectos relacionados con la enfermedad, su historia natural, su contención, su manejo, tratamientos indicados y contraindicados; su impacto en la política, la economía, la educación, la vida pública y privada, etc., y a cada minuto surgen nuevos datos que desorientan hasta el más informado.

El Covid-19 puso en riesgo el futuro de la humanidad. Si consideramos lo que auguran los expertos: que habrá más oleadas epidémicas, más muerte y enfermedad, y años de encierro, entonces, el mundo que conocimos hasta el pasado mes de febrero del 2020 no volverá a ser el mismo por quien sabe cuánto tiempo más. Claro, ésta es la visión que manejan los epidemiólogos y los políticos, pero todavía falta por ver qué se inventa la gente creativa e innovadora para impedir que ésta época del Covid-19 siga alargándose y nos domine por años.

En apariencia, el virus surgió en China por incorporar murciélagos o algo así en su cadena alimenticia (pues es bien sabido que los chinos comen cosas demasiado extrañas), murciélagos que portaban el virus. Así, como sumar dos más dos, cuentan los infectólogos asiáticos, el virus pasó de los animales al hombre. Muy ingenua la explicación china, a ver quién se cree esa justificación. Hay muchas otras versiones sobre el origen del patógeno, como la de que se trata de una quimera diseñada en laboratorio. O que se trata de un complot del estado profundo para despoblar el súper poblado planeta. En fin, hay muchas historias alrededor de este asunto, que, más que ayudar a aclarar y resolver el problema, lo empañan. Y aun así, no falta quien se interese en ellas y las estudie.

La gente está tan ocupada con el coronavirus-19 queriendo regresar a la normalidad, que no se percata de que, mientras no haya una solución segura, tendrá que adaptarse al modo de vida que se ha impuesto y cambiar su personal estilo de vida. La pandemia ya modificó las relaciones humanas, el trabajo, la educación, la diversión, los viajes, las prácticas religiosas, y hasta el discurso interfamiliar cotidiano en el hogar y en los medios de comunicación, entre otras muchas cosas. Aunque desaparezca, ya dejó su huella entre los que la padecieron, padecen y no han padecido.

En este contexto, el covid19 (pandemia y post-pandemia) es más que un tema de investigación para la academia y la ciencia, es un complejo sistema de problemas que tiene infinidad de aristas para asirse y proponer proyectos; y es, pues no queda sino verlo de esa manera, una oportunidad para el estudiante universitario que necesita plantear su investigación de tesis; en especial para el estudiante joven que tendrá que vivir en este nuevo mundo marciano si no hace algo para desactivarlo. Es la ocasión de enfocarse en algo totalmente original, y esto lo puede hacer desde cualquier carrera profesional, científica o no científica; artística, social o de humanidades; porque los problemas están en absolutamente todos los ámbitos de la existencia humana. Pero debe ser un tema que le llegue, le interese o le guste, pues va a trabajar en ello por meses o años o la vida entera, ¿quién lo sabe?

Un tema de investigación, sobre todo ahora relacionado con la pandemia, requiere de entender lo que está pasando, tanto a nivel global, regional y local, en el hogar, la escuela, el gimnasio, el trabajo, el antro o la calle. Reflexionar para comprender lo que ocurre con los miles de decesos y la imposibilidad de sepultar a los seres queridos; sobre los enfermos aislados como si tuvieran ébola; sobre la cuarentena; sobre la pérdida de trabajo; sobre la violencia avivada por el encierro en el hogar; sobre la escuela a distancia y los niños en la casa sin poder salir; sobre el aprendizaje del trabajo en línea, etc. Un tema escogido demanda investigar y leer a profundidad; identificar entre tanta información eso que llama la atención; de hacerle un seguimiento a los fenómenos de nuestro interés; de pensar y tomar notas; de discutir con compañeros y maestros a distancia lo que inquieta; de pulir la idea.

Mediante la investigación en línea, utilizando bases de datos especializadas, que ahora la mayoría de las universidades tienen contratadas, se puede acceder a muchos recursos electrónicos que no son visibles ni accesibles en búsquedas directas por Google. Estas bases de datos están actualizando su información constantemente, pues las revistas científicas y académicas, por mencionar algunas, publican electrónicamente sus volúmenes, y las bases de datos los ingresan automáticamente en sus catálogos.

Así que, revisando los avances de la ciencia y la tecnología, o las noticias científicas y humanísticas sobre el covid19, por mencionar algo, el estudiante –según su carrera y tema de interés– puede comenzar a ubicarse e ir identificando su mini–campo de interés. Lo práctico de esto es que la investigación en línea se puede hacer desde el hogar. Y más conveniente ahora que nunca, pues las bibliotecas están cerradas. No obstante, algunas bibliotecas tienen servicio de apoyo en línea, y se pueden consultar para encontrar y obtener información

La búsqueda de información no se hace a topa tolondra, dicharachandocomo adolescente. Hay varias maneras de comenzar una investigación (estrategias de investigación). Lo más fácil por lo sencillo empieza.

El aislamiento al que nos vemos obligados a guardar en estos momentos, es una oportunidad para dedicar más tiempo y reflexión al asunto de la tesis, hablando de los que se encuentran en esta situación. Como actividad intelectual, la preparación del tema de tesis –siguiendo con esta línea del tema– es un reto, pues en todo momento estará surgiendo nuevo material de estudio. Pero también es motivador, pues como un caleidoscopio se estarán reacomodando las piezas minuto a minuto.

La idea no es pulir indefinidamente un tema, habida cuenta que la nueva información está fluyendo imparablemente y así seguirá por largo rato, sino seleccionar esa temática que más interese. Por decir, los estudios que sobre el virus y la enfermedad están realizando a toda velocidad científicos de diversos países; meta-análisis de los primeros estudios publicados sobre sintomatología, sobre análisis de laboratorio, sobre ensayos clínicos, etc.; sinergia del coronavirus con enfermedades crónico degenerativas u otras; estudios con animales de prueba; la vigilancia epidemiológica.

O aspectos más sociales, económicos, políticos y psicológicos, como el contagioso cántico de los italianos en los balcones; los incontables memes que se producen y difunden a la par de la epidemia; la convivencia familiar; la claustrofobia; las noticias falsas; el impacto a la economía; el liderazgo de presidentes y ministros; los migrantes; el comportamiento de las redes sociales; los modos de saludar para evitar el contacto; la compra enfermiza de papel sanitario en todos los países, etc.

Pero, claro, de cualquiera de esos cuantos puntos mencionados –a sabiendas de que existen muchos más– se pueden sacar cantidad de temas mucho más específicos; todo depende de lo que quiera el estudiante y de la destreza que tenga para ver a lo profundo aspectos que el ojo no experto ni siquiera imagina que existan.

La coyuntura de este fenómeno que tiene más audiencia y atención que el mismo mundial de futbol, y que obliga a un encierro en el que sólo a la distancia, sin proximidad física, se puede socializar, es una oportunidad para el estudiante de posgrado, maestría o doctorado para que encuentre un buen tema de tesis o, de una buena vez, termine de escribir la bendita tesis. “Si aún no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes. Como con todos los asuntos del corazón, sabrás cuando lo encuentres. Y, como con cualquier gran relación, se pondrá cada vez mejor a medida que pase el tiempo” Steve Jobs.