Conozca cómo ser un padre brillante

La psicóloga Yeimmy Charry Trujillo nos comparte los buenos hábitos que deben tener los padres brillantes, este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar en sus hijos: autoestima, protección de emoción, capacidad para manejar pérdidas y frustraciones, filtrar estímulos estresantes, dialogar, escuchar.

Los  padres  buenos  atienden,  dentro  de  sus  condiciones,  los  deseos  de  sus  hijos. Festejar los aniversarios, comprar ropa, productos electrónicos, proporciona viajes. En cambio Los padres brillantes dan algo incomparablemente más valioso a sus hijos. Algo que todo el dinero del mundo no puede comprar: su propio ser, su vida, sus experiencias, sus lágrimas, su tiempo.

Los padres brillantes, cuando las condiciones lo permiten, les dan obsequios materiales a sus hijos, pero no los estimulan a ser consumistas, pues saben que el consumismo puede vencer la estabilidad emocional, generar tensiones y placeres superficiales.

Los padres que viven en función de dar presentes a sus hijos son recordados por ratos. Los  padres  que  se  preocupan  en  comunicar  su  historia  a  los  hijos  se  convierten  en inolvidables.

¿Quiere ser usted un padre o una madre brillante? Pues tenga el valor de hablar sobre los días más tristes de su vida con sus hijos. Tenga la valentía de contarles sobre sus dificultades del pasado. Hable de sus aventuras, de sus sueños y de los momentos más alegres de su existencia. 

Humanícese.  Transforme la relación con sus hijos en una aventura. Hágase consciente de que educar es penetrar en el mundo del otro.

Muchos padres trabajan para darles el mundo a sus hijos, pero se olvidan de abrirles a ellos el libro de su propia vida. Lamentablemente, sus hijos sólo van a admirarlos el día que falten. ¿Por qué es fundamental, para la formación de la personalidad de los hijos, que los padres se dejen conocer? Porque  ésta  es  la  única  manera  de  educar  la  emoción  y  crear  vínculos  sólidos  y profundos.

los  padres  brillantes  contribuyen  a  desarrollar:  motivación,  osadía,paciencia,  determinación,  capacidad  de  superación,  habilidad  para  crear  y  aprovechar oportunidades.

Los buenos padres preparan a sus hijos para recibir aplausos, en cambio los padres brillantes los preparan para enfrentar sus derrotas.

 Los buenos padres educan la inteligencia lógica de los hijos, y los padres brillantes educan sus sensibilidades.

 Estimulen a sus hijos a tener metas, a procurar el éxito en el estudio, en el trabajo, en las relaciones sociales, pero no se detengan ahí. Llévenlos a no tenerle miedo a los fracasos.

Buenos padres dan obsequios, padres brillantes dan su propio ser.

Los buenos padres preparan a los hijos para los aplausos; los padres brillantes los preparan para enfrentar los fracasos.

Recuerda Yeimmy Charry es tu amiga y psicóloga.