La situación de la educación y laboral que nos acompaña

Las experiencias son claramente diferentes y su impacto lo veremos un largo tiempo.

Para el personal de un restaurante, que ha estado cerrado desde mediados de febrero y que sólo hasta ahora después, vuelven a abrir tímidamente sus puertas de los locales. Piense en el mesero de un restaurante en el mejor de los casos, aún ni tendrá trabajo y que tenga un poco de sueldo por otras actividades, pero cuyos ingresos se han visto afectados en gran medida por la pérdida.

Compare su realidad con la de un empleado de una compañía de consultoría tecnológica, parte de un equipo regional que se reúne desde hace años de manera virtual una vez por semana. Un empleado que durante estos 8 meses ha seguido devengando sueldo, ha seguido trabajando y, aunque ahora trabaja 100% de casa, no ha visto en realidad mayor impacto a sus ingresos y a su manera de trabajar.

Compare su experiencia con la de un niño(a) de un colegio privado que tiene su propio computador o tableta, que cuenta con acceso a internet sin tener que salir de su casa y cuyo colegio logró reaccionar rápidamente a la pandemia y migró a un modelo de educación remota en la que los estudiantes “tienen clase virtual” y completan la carga académica requerida para completar el grado.

Ahora piense en un niño campesino que iba todos los días a la escuela más cercana de su municipio. Un niño(a) que entre mediados de febrero y septiembre no recibió ningún tipo de clases presencial y que a partir de entonces sólo se conecta a sesiones puntuales en las que recibe “guías académicas” que debe seguir y sobre las cuales debe estudiar, casi 100% de forma autónoma y sólo(a) pues sus padres no terminaron la primaria y por ende no le pueden ayudar. Un niño(a) en cuya casa no hay ningún computador y que debe compartir el único smartphone que hay con sus 2 hermanos.

Las experiencias son claramente diferentes y su impacto lo veremos por años. El mesero y el niño campesino parados en un borde del abismo. El consultor y el niño que estudia en línea en otro. Bordes que, derivado a la pandemia, hoy están más lejos del otro que lo que estaban a comienzo del año y cuya brecha tomará años cerrar.

Entremos en conciencia con lo poco que tenemos.