Dejar al resto del mundo sin vacuna contra el coronavirus, es lo que quiere Donald Trump

Un comentario por el profesor Lawrence Gostin, director del Instituto de Salud Global de la Facultad de Derecho de Georgetown, “Me parece muy preocupante que las acciones que está tomando Estados Unidos puedan servir para acaparar vacunas y medicinas contra la covid-19”.

Más rápido que la velocidad de la luz. Ese concepto trae a la mente la alegórica ‘Operación Warp Speed’, con la que Estados Unidos quiere procurarse 300 millones de vacunas y tratamientos suficientes para encarar 2021 inmune a la covid-19, pero que podría dejar sin acceso temprano a tratamientos y vacunas a otros países.

El mes pasado, la Casa Blanca ordenó la compra de prácticamente toda la producción hasta septiembre del tratamiento de redemsivir, de la empresa estadounidense Gilead, una de las dos medicinas que han probado ser útiles contra la covid-19.

Thomas Senderovitz, responsable de la Agencia Danesa del Medicamento, dijo la semana pasada en la televisión pública de su país que el paso dado por Estados Unidos para acaparar redemsivir es una mala noticia para Europa y para un mundo en medio de una crisis global. “No he visto algo así antes. Una compañía que decide vender todo su inventario a un solo país. Es muy extraño e inapropiado”, indicó.

“Hay muchas razones para pensar que la Administración Trump no compartirá de manera equitativa vacunas y medicinas esenciales para combatir la pandemia. Ha operado de acuerdo a su plataforma ‘América Primero’ y parece claro que se querrá asegurar la mayor parte de la producción mundial. Este poder para acaparar será mayor si Estados Unidos es el primero en conseguir la vacuna”, señala Gostin.