La actividad del Gran Mínimo Solar

En estos momentos el Sol está muy tranquilo, en su mínimo de actividad, prácticamente dormido. Es por esta razón que no presenta manchas en su superficie.

Asimismo, aclaró que esta baja temporal tampoco contribuirá a abreviar el calentamiento global. Aunque se ha difundido que ya no tendremos que preocuparnos y eso no es verdad.

“Desde hace varios meses entramos en su fase de mínima actividad, el Sol no tiene manchas en su superficie y es la etapa que indica el nacimiento del siguiente ciclo, el número 25, por eso ha estado muy tranquilo; algo habitual en este periodo”. “Las variaciones en la radiación del Sol durante este ciclo son muy pequeñas comparadas con el cambio climático y aquel fenómeno no modificará la tendencia en el planeta”, precisó el Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE).

Se especuló que los siguientes ciclos serían menos intensos y que posiblemente se repetirían algunos de muy baja actividad, como los que quedaron registrados en alguno periodo de la historia, conocidos como los mínimos de Maunder (de 1645 a 1715) o de Dalton (1790 a 1830), acompañados de una ligera baja en la temperatura del planeta, que fueron calificados como mini eras glaciares.

Sin embargo “la mayoría de la comunidad académica que se dedicó a estudiar al Sol y cómo su actividad afecta a nuestro planeta, no coinciden con las predicciones de esos modelos. El consenso de la comunidad científica, y como estableció la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) de Estados Unidos, es que el siguiente ciclo será muy parecido al que acabamos de terminar. Los miembros de la organización Internacional de Servicios de Meteorología del Espacio (ISES) también coinciden con esta predicción”.

Por lo tanto, un nuevo Gran Mínimo Solar solo serviría para compensar unos pocos años de calentamiento causado por las actividades humanas, precisa la NASA en su blog Ask Nasa Climate. ¿Qué significa esto? El calentamiento causado por las emisiones de gases de efecto invernadero de la quema humana de combustibles fósiles es seis veces mayor que el posible enfriamiento de décadas de un mínimo solar prolongado.

Incluso si un Gran Mínimo Solar durara un siglo, las temperaturas globales continuarían calentándose por las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por los humanos.