Estudiantes del instituto Mauá en Brasil, crean brazalete para padres con discapacidad auditiva

Una de las principales formas de comunicación para los bebés es el llanto. En el caso de los padres que tienen alguna discapacidad auditiva, se complica el hecho de atender las necesidades de sus bebés, especialmente durante la noche. Existen dispositivos especiales que vibran o emiten una señal al momento de escuchar el llanto del bebé, sin embargo, estos dispositivos solo son útiles cuando se pueden observar o están cerca del cuerpo de sus usuarios. Debido a estas limitaciones, un grupo de cuatro estudiantes del Instituto Mauá de Tecnología, en São Paulo, Brasil, decidieron crear un dispositivo en forma de brazalete para padres con esta discapacidad auditiva.

Cuando el llanto es detectado por este brazalete, los datos se transmiten al otro dispositivo del receptor que sería el otro brazalete y reproduce una serie de ondas vibratorias intensas las cuales alertan a los padres sobre lo que está sucediendo. Además, estos brazaletes pueden ser utilizados cuando los niños son mayores ya que cuentan con GPS, una herramienta que facilita el monitoreo de su ubicación en escenarios fuera del hogar. El brazalete diseñado para los niños utiliza micrófonos capaces de capturar la frecuencia y el nivel de llanto.

Artur Guiguer, Luiz Henrique Ferreira, Carlos Peres y Mateus Cherem, son los creadores de Silence, el sistema tecnológico que implica el uso de dos dispositivos, uno para los padres y otro para el bebé. Ambos aparatos electrónicos cuentan con acceso a Internet y conexión Bluetooth. El diseño del brazalete se asemeja al de un reloj inteligente, lo que permite que los padres puedan monitorear los datos de su bebé a través de una pantalla táctil. Silence es resistente al agua y cuenta con una batería de larga duración.

Los jóvenes aún se encuentran en desarrollo de su tecnología puesto que necesitan inversión para poder ser comercializada. Los estudiantes brasileños esperan conseguir los fondos necesarios para poner al alcance el brazalete en menos de dos años.