Fuerte ofensiva contra la extorsión en el Huila

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En los últimos días se ha logrado poner a disposición de la autoridad competente a tres sujetos que, con actividades intimidatorias, extorsionaban a sus víctimas

La primera operación se materializó en el barrio Los Pinos del corregimiento de Zuluaga en el municipio de Gigante Huila; allí fue capturada mediante orden judicial, una mujer identificada como Ana María Scarpeta Vargas, quien era requerida para cumplir condena de tres años de prisión por el delito de tentativa de extorsión agravada, según sentencia proferida por el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Algeciras, Huila.

Es de anotar que por este delito la mujer fue capturada el 15 de marzo de 2018, por unidades del Gaula Militar Huila. Según la denuncia, el 13 del mismo mes, la víctima de extorsión recibió la primera llamada telefónica en la que un sujeto haciéndose pasar por integrante de los Grupos Armados Organizados residuales, le aseguraba ser el responsable del hurto de pertenencias registrada el 15 de febrero en la finca de propiedad de sus padres y le exigía dos millones de pesos a cambio de dejarlos tranquilos.

La víctima, un habitante del centro del Huila, recibió tres llamadas en un mismo día, en la última comunicación le aseguraban no estar jugando, que estaban enterados había denunciado y que, de no consignar la suma exigida, ella y su familia serían objeto de atentados.

Sin embargo, fue gracias a la denuncia, que las unidades pudieron realizar la captura y hoy ponerla nuevamente a disposición de la autoridad requirente para que cumpla con la pena impuesta, siendo evidente la importancia del valor ciudadano para enfrentar este flagelo.

Los siguientes en ser capturados fueron los sujetos Leonardo Macana Ruiz y Alix Lorena Cortés, quienes tenían orden de captura vigente por el delito de extorsión. La operación se registró en Bogotá, ciudad hasta la que se trasladó la unidad militar con su componente, CTI, para efectivas las ordenes judicial.

Según los elementos probatorios, estas dos personas eran las encargadas de captar los dineros producto de los engaños a través de llamadas telefónicas.

La organización con un actuar delictivo a nivel nacional, inició su accionar en el año 2015, tras identificar a sus víctimas y obtener datos personales básicos, llamaban y con voz de angustia, identificándose en el rol de nieto, sobrino o tío, le expresaban a la víctima, estar en graves problemas judiciales, toda vez que le habrían hallado un arma de fuego sin el respectivo permiso para el porte con el agravante que esta habría sido utilizada para cometer un homicidio. 

Para librarse del supuesto problema judicial, su familiar debía enviar, a través de una empresa de giro, la suma de 1.500.000 mil pesos, exigencia a la que muchas víctimas habrían accedido con el único objetivo de ayudar al supuesto familiar.

Pero la extorsión mediante la modalidad conocida como tío – tío, no se detenía allí. Posteriormente la víctima recibía una segunda llamada, esta vez le aseguran que el Comandante de la estación de Policía ya tiene conocimiento del tema y que para convencerlo a él también de no procesar al supuesto familiar, debía hacer una segunda consignación, en esta ocasión la exigencia era de 7.000.000 de pesos, al tiempo que le aseguran que, de no enviarla, sería procesado como cómplice al tenerse como prueba el primer giro.  

Los dos capturados cuentan con varias anotaciones penales por el mismo modo de accionar delictivo que se registra principalmente en los departamentos de Huila, Valle del Cauca, Santander y Bogotá.

El llamado desde la unidad militar, es a no caer en estos engaños, a denunciar y a convertirse en multiplicadores de este tipo de extorsión para evitar que más ciudadanos incautos sean víctimas de estos delincuentes.