Una de cada 20 personas sufre de cefalea crónica diaria o casi diaria.

Compartir

Prácticamente todo el mundo ha tenido alguna vez un dolor de cabeza (el 91,3 por ciento de la población) y una persona de cada 20 sufre cefalea crónica diaria o casi diaria, es decir, tiene que lidiar con la sensación de que le va a estallar la cabeza y convivir con que cualquier cosa le moleste.

Lo que para algunos es una simple molestia que se pasa tomando las medidas oportunas, para otros tiene más gravedad. Para distinguir la importancia de ese dolor de cabeza, en primer lugar hay que averiguar qué tipo de cefalea tenemos, si es primaria o secundaria. “En ocasiones los dolores de cabeza son síntoma de otras patologías. Por ejemplo, si uno tiene meningitis, tendrá dolor de cabeza, pero también fiebre y letargia. En estos casos estaremos ante una cefalea secundaria”, explica Patricia Pozo Rosich, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología.

Las cefaleas primarias, entre las que se encuentran las migrañas, son enfermedades en las que la persona que las sufre tiene predisposición a tener de una forma episódica recurrente estos dolores de cabeza que son muy variantes. “Esto es grave porque condiciona la vida, es grave porque es incapacitante y es grave porque genera una ansiedad anticipatoria al dolor”, afirma Pozo, quien añade que nunca se sabe cuándo va a venir el dolor lo que genera inseguridad y actitudes de evitación. En esos casos las personas pueden pensar: voy a intentar no hacer eso o realizar esto para no tener dolor de cabeza. Ahí es cuando viene la gravedad.

Por otro lado, si una mujer está embarazada, debe prestar especial atención a los dolores de cabeza. El motivo es que tienen más riesgo de trombosis y de pre eclampsia.