El “Pangasio”, dolor de cabeza de los piscicultores huilenses.

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Pangasius, más conocido como pez Basa.

Ubicándose en el segundo lugar como actividad económica en el departamento del Huila, la piscicultura y exportación de filete fresco ubican el ranquin un lugar importante a nivel nacional y en los últimos años a nivel internacional.

A nivel nacional el departamento del Huila está siendo pionero en la exportación de filete fresco, llegando a países como Estados Unidos, algunos países de Europa y en los últimos meses a Islandia. Según Cristian Camilo Sanabria, Licenciado en Ciencias Naturales y especialista piscicultor huilense, el Huila cuenta con equipo tecnológico y académico que corresponde a la demanda de los inversionistas en pisciculturismo.

Este ejercicio por medio de paquetes tecnológicos, permiten al productor obtener un filete de calidad con altos estándares y un control o seguimiento muy especial y riguroso en todo lo que se produce. En el caso de la Tilapia roja, Tilapia negra, y Cachama, se está llevando unos sistemas de control muy específicos y estrictos por parte de las autoridades respectivas, eso propicia la calidad e incluso la excelente presentación del producto en su etapa final para salir al mercado. Sin embargo existen también los cultivos de peces clandestinos Sanabria advirtió a los productores, pescadores y general a toda la ciudadanía: “El Pangasius o Basa como popularmente se encuentra en los mercados de cadena, ha sido el dolor de cabeza del sector, lo meten por capaz o por bagre cuando sus características son muy diferentes, pero quien no tiene conocimiento, sencillamente lo compra”.

Los Pangasius son peces invasivos, se alimentan de cualquier cosa, incluso basura, y eso hace que sus cantidades de grasa saturada sean mayores que las de un pez cultivado con todos los cuidados fitosanitarios y normatividad exigida. Pero ese no es el problema mayor; los pescadores artesanales ya se les hace más complicado encontrar Bocachico, Capaz y otros peces de la región porque esta especie, es decir el Pangasius o Basa se alimenta de ellos y acaba con cantidades importantes a velocidades enormes.  Esto podría ocasionar un problema de salud pública, comentó el especialista del gremio. “La gente va al mercado y compra ese pescado para hacer su sancocho o su comida y se dará cuenta que es un pescado gordo, eso puede incrementar los niveles de colesterol en la población y así pueden llegar diferentes enfermedades al municipio”.

Finalmente el llamado de Sanabria no solo fue para los consumidores y productores sino para las entidades encargadas del control de este flagelo. “Ya en las cuencas solo se va a encontrar “Pangasio” y eso daña el mercado, el ecosistema y la salud de los huilenses. Tratemos de consumir los peces nativos de nuestra cuenca, yo hago el llamado a la CAM para que sea uno de los entes que ayude al control de este pescado que no es de nuestras tierras”.

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