DEPRESIÓN ¿Cómo saber si la padeces?

La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.

La depresión es un trastorno que se puede diagnosticar de forma fiable y que puede ser tratado por no especialistas en el ámbito de la atención primaria.

Prevención del suicidio

Magnitud del problema

El suicidio figura entre las 20 causas de defunción más importantes a todas las edades a nivel mundial. Cada año se suicida casi un millón de personas.

Factores de riesgo

Las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, el abuso de sustancias, la violencia, las sensaciones de pérdida y diversos entornos culturales y sociales constituyen importantes factores de riesgo de suicidio.

Prevención

Estrategias eficaces para prevenir el suicidio:

  • restricción del acceso a los medios de suicidio, como sustancias tóxicas y armas de fuego,
  • identificación y tratamiento de las personas que sufren trastornos mentales y por consumo de sustancias,
  • mejora del acceso a los servicios de salud y la asistencia social, y
  • cobertura responsable de las noticias sobre suicidios en los medios.

la «depresión sonriente» la más peligrosa que los otros tipos

Solemos pensar que una sonrisa es, en general, una señal de felicidad, ¿verdad? Pero hay personas que son capaces de sonreír, vivir momentos alegres y aun así tener sentimientos suicidas.

Es difícil identificar quién puede estar padeciendo la enfermedad precisamente porque saben enmascarar su estado de ánimo real tras falsas muestras de felicidad. También porque, muchas veces, son personas que no tienen ningún motivo aparente para estar tristes: tienen un trabajo, una casa, amigos y e incluso pareja e hijos. Pero hay algunos síntomas que pueden ayudarnos a detectar cuando alguien, o nosotros mismos, estamos deprimidos, pese a que podamos dar muestras de felicidad en momentos puntuales.

Síntomas

La Clínica Mayo explica que las señales varían de persona a persona, pero hay algunas claves:

  • Sentir una mejora temporal en el estado de ánimo en respuesta a buenas noticias o momentos positivos como recibir el mensaje de un amigo o recibir la felicitación de un jefe o jefa, pero después volver a sentirse decaído.
  • Aumento del apetito y aumento de peso.
  • Dormir demasiadas horas y aun así seguir sintiendo sueño durante el día (con otros tipos de depresión generalmente se duerme menos).
  • Sensación de aplomo y pesadez en brazos y piernas durante distintos intervalos de tiempo en un día.
  • Especial susceptibilidad a la crítica y el rechazo que puede acabar por afectar las relaciones personales y laborales.

Más peligrosa

  • La dificultad de percibir que una persona que, en apariencia se encuentra bien, en realidad está deprimida hace a este tipo de depresión más peligrosa que otras. Pero hay otros factores que agravan esta tipología.
  • Por un lado, el afectado tarda mucho más en buscar apoyo al no reconocer la enfermedad. Por otro, las personas que tienden a padecerla suelen tener personalidades con problemas para reconocer las emociones, así que trabajar desde un punto psicológico con ellas es mucho más complicado.
  • Y lo peor, la capacidad de las personas con esta depresión de continuar realizando también sus actividades cotidianas puede ser contraproducente.

La fuerza que tienen para continuar con su vida diaria puede hacer que sean especialmente vulnerables para llevar a cabo planes de suicidio. Esto contrasta con otras formas de depresión, en las cuales las personas pueden tener ideas suicidas, pero no suficiente energía para actuar en base a sus intenciones».

Loading Facebook Comments ...

Deja una respuesta