Inteligencia artificial en la producción de whisky

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La inteligencia artificial (IA) también está creando, por primera vez, un whisky. En Suecia, en concreto en una destilería llamada Mackmyra, y que cuenta tan sólo con diez años de vida. Allí, los ocho amigos que crearon la empresa se han embarcado en utilizar las últimas y más innovadoras tecnologías para fabricar uno de los caldos más antiguos. 

Los maestros destiladores pueden pasar toda su vida probando, retocando y experimentando con ingredientes de forma meticulosa para crear los mejores sabores posibles, convirtiendo los procesos químicos en una forma de arte, y aquí es donde Mackmyra ha apostado por la IA para desarrollar nuevas técnicas que puedan integrarse en un sector tan tradicional como el del whisky.

Los profesionales del sector siempre han seleccionado las diferentes mezclas de ingredientes y barricas para crear combinaciones de sabores casi infinitas. Pero ahora los modelos de machine learning aplicados a la destilería, e impulsados por la plataforma en la nube de Microsoft y los servicios cognitivos de Azure, también de Microsoft, se alimentan de las recetas existentes de Mackmyra, sus cifras de ventas y las preferencias de los clientes.

Este proceso, no sólo es más rápido que el que una persona puede llevar a cabo manualmente, sino que, gracias a la capacidad del algoritmo para examinar y calcular una gran cantidad de información, como dicen en la empresa, no está diseñada para reemplazar a un maestro destilador, sino para complementarlo. 

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