“La empanada”: El pecado capital

Luego de una multa a un joven bogotano por comprar una empanada en la calle, se desataron fuertes críticas por parte de la ciudadanía en redes sociales hacia el nuevo código de policía, aprobado por el Congreso de la república en el año 2016. El artículo utilizado por las autoridades para ejecutar los comparendos es el 140 (comportamientos contrarios al ciudadano e integridad del espacio público) ítem seis; promover o facilitar el uso u ocupación del espacio público en violación de las normas y jurisprudencia constitucional vigente. Al parecer la regla ha quedado a la interpretación de los gobiernos locales, situación bastante preocupante por el posible abuso de autoridad, afectando al ciudadano más necesitado y de a pie. ¿Será que el código de policía es una ley para corregir a la gente o para vivir de la gente?

Según la exsenadora Claudia López quien fue autora del código de Policía dice haber una malinterpretación en el caso de la multa por una empanada, “es un claro exceso y mala interpretación de la norma”, López afirmó que ese articulado se puso para castigar a los que cobran por alquilar espacios para poner ventas ambulantes y no para quienes compren una empanada o un chontaduro.  Cabe resaltar que en el mismo código de policía, existe el artículo ocho que hace referencia a los principios de racionalidad y proporcionalidad, es decir, en el caso específico los uniformados involucrados tienen una interpretación desproporcional y nada razonable de la norma; un ciudadano que actuó de buena fe no tiene por qué ser multado solo por adquirir un producto alimenticio en la calle.

La ley en general se ha desproporcionado de las necesidades reales de la sociedad, por el contrario está generando un desequilibrio mucho más amplio contra los ciudadanos que no tienen un trabajo digno. Laboral en la calle se hace por necesidad, el gobierno no garantiza un empleo merecedor, los ciudadanos no tiene otra alternativa. El hecho de comprar una empanada desconociendo la legalidad o no, de un puesto de venta no es promover la invasión de espacio público, por lo contrario, el ciudadano cubre una necesidad natural, consumir un alimento es totalmente racional y necesario.

En vez de perseguir al ciudadano y de “promover” el espacio público, se debe incentivar el empleo formal, generando espacios para los vendedores ambulantes. Colombia tiene muchas problemáticas mucho más profundas como es el conflicto armado, ¿por qué no reactivar los diálogos de paz con el ELN; por qué no cumplir con lo acordado en la Habana, Cuba; por qué no estimular la energía solar para no acabar con nuestros ríos; por qué no defender los recursos naturales del país; por qué no incitar una política transparente, que involucre a la mujer, al joven, al campesino, al afro y al indígena? “Dejemos las chorradas con el cuento de la empanada”, es gravísimo lo que acontece con los niveles de interpretación de la norma, pero es más gravísimo seguir reproduciendo lo mismo con las mismas. Gobierno ¿Qué es lo que estas promoviendo?

Columna: Carlos Mario Rojas

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